La lluvia
Llueve unos 650 milímetros al año en Guanajuato. Casi todo cae en cuatro meses, y esa estacionalidad importa más que el total.
La precipitación media de Guanajuato ronda los 650 milímetros anuales. La cifra por sí sola no dice gran cosa, porque el promedio esconde dos variaciones que sí importan: dónde cae y cuándo.
Dónde cae
El estado no es homogéneo. La planicie del Bajío, en el sur, es la parte más húmeda, con del orden de 700 milímetros anuales. El norte del estado recibe considerablemente menos — alrededor de 500 milímetros, y en algunas zonas de Ocampo y San Felipe los registros bajan a cifras cercanas a 380.
Esa gradiente es la razón de que la agricultura y la industria estén donde están. El sur tiene el suelo aluvial y la lluvia; el norte tiene la sierra y la sequedad. El corredor industrial sigue la franja húmeda, no por diseño sino porque siguió a la agricultura, que sí la eligió.
- Media estatal
- ~650 mmPlanicie del Bajío ~700; norte ~500
- Temporada
- Jun–SepJulio el mes más lluvioso, ~170 mm
- Meses secos
- <10 mmFebrero y diciembre
Cuándo cae
La lluvia del Bajío es intensamente estacional. Se concentra entre junio y septiembre, con julio como el mes más lluvioso — del orden de 170 milímetros. Febrero y diciembre registran menos de diez milímetros.
Dicho de otro modo: cuatro meses de lluvia y ocho meses secos. Eso significa que la disponibilidad de agua no depende de que llueva, sino de la capacidad de almacenar y de la velocidad con que el acuífero se recarga. Una planta que consume agua todo el año se abastece, en la práctica, de lo que quedó guardado bajo tierra.
El desajuste entre recarga y extracción
Aquí está el problema estructural, y es un problema de ritmos.
Un acuífero se recarga por infiltración, un proceso que puede tardar años o décadas. Una bomba extrae en horas. Mientras la extracción anual supere a la recarga anual, el balance es negativo y el nivel del agua desciende, año con año, con independencia de qué tan buena haya sido la temporada de lluvias.
En Guanajuato ese balance lleva mucho tiempo siendo negativo. Diecinueve de los veinte acuíferos del estado presentan déficit; sólo Xichú–Atarjea se encuentra en equilibrio, y dieciocho están clasificados en condición de sobreexplotación. Aproximadamente el 80% del volumen se destina al sector agrícola.
Las consecuencias no son sólo de volumen. Un acuífero sobreexplotado puede presentar deterioro de la calidad del agua, abatimiento de pozos y hundimientos diferenciales del terreno — este último con efectos directos sobre losas, cimentaciones y naves.
Las cifras de déficit varían según la fuente y el año de cálculo. El déficit reportado en el Diario Oficial de la Federación ha diferido del calculado en programas estatales, y la Comisión Estatal del Agua ha señalado discrepancias de cientos de millones de metros cúbicos frente a los números de CONAGUA.
Para efectos de una decisión de sitio, la magnitud exacta del déficit estatal es secundaria. Lo que se necesita verificar es la situación del acuífero específico bajo el predio específico, en el Registro Público de Derechos de Agua y en la publicación de disponibilidad vigente.
Lo que cambió en las concesiones
Hasta hace poco, comprar un predio con pozo solía implicar heredar el título de concesión asociado. Ese supuesto ya no es seguro: la transmisión libre de concesiones entre particulares dejó de operar como antes, de modo que la existencia física de un pozo no equivale a un derecho de extracción transferible.
La consecuencia práctica es que la debida diligencia hídrica dejó de ser un trámite y pasó a ser una condición de viabilidad. Un predio con pozo, sin título vigente y sin ruta de transmisión, es un predio sin agua.
Qué verificar
- Existencia y vigencia del título de concesión en el REPDA, a nombre de quién y por qué volumen
- Volumen anual concesionado contra el consumo real que el proceso requiere, incluida la operación a plena capacidad
- Estado del acuífero y si la publicación vigente de disponibilidad admite nuevas asignaciones
- Ruta de transmisión del título bajo el régimen actual, si es que existe alguna
- Permiso de descarga y capacidad real de la planta de tratamiento que recibirá el efluente
Ninguna de estas cinco preguntas se responde caminando el predio. Todas se responden con expediente.
- INIFAP, Centro de Investigación Regional Centro, datos climáticos del Bajío — www.inifap.gob.mx
- INECC y Servicio Meteorológico Nacional, normales climatológicas 1981–2010 y climograma estatal de Guanajuato — cambioclimatico.gob.mx
- Milenio, «Guanajuato registra déficit de agua en 19 de 20 acuíferos» y reportes de la Comisión Estatal del Agua sobre discrepancias de balance — www.milenio.com
- CONAGUA, Registro Público de Derechos de Agua y publicaciones de disponibilidad por acuífero — app.conagua.gob.mx